La vulneración no depende de que la escena sea real
Los montajes y las imágenes generadas con inteligencia artificial pueden asociar a una persona identificable con una situación íntima que nunca ocurrió. El contexto de la publicación, la identificación de la persona y la falta de consentimiento orientan el análisis.
Dónde hay que evaluar la exposición
El material puede aparecer en una publicación, en un sitio web o en resultados de búsqueda. Cada lugar necesita una evaluación propia. Denunciar ante la plataforma que aloja el contenido y solicitar su retirada del buscador son medidas distintas, con respuestas que pueden llegar en momentos diferentes.
Un primer contacto con menos exposición
Describe la situación y dónde aparece el contenido. No necesitas enviar imágenes íntimas para iniciar la conversación. El equipo te indica qué información es pertinente para que no tengas que redistribuir el material solo para explicar el problema.
Del análisis a las solicitudes
Erasly identifica las direcciones, evalúa las políticas aplicables y presenta un alcance de actuación. Las solicitudes pueden referirse a contenido íntimo no consentido y uso indebido de imagen. No suponemos que todo deepfake sea una infracción de derechos de autor: la estrategia depende de la vulneración identificada.
Preguntas sobre esta solución
¿Google acepta solicitudes sobre imágenes íntimas falsas?
Las políticas de Google contemplan la evaluación de determinados contenidos sexuales falsos. Deben comprobarse la identificación de la persona y los demás requisitos. La retirada de la búsqueda no borra el contenido en origen.
¿Se garantiza que el montaje no volverá a aparecer?
No. Pueden aparecer nuevas publicaciones y los mecanismos de prevención tienen límites. La evaluación del alcance aclara cómo se tratarán el seguimiento y las posibles nuevas direcciones.